El Encuentro de Montevideo fue un hervidero en esta, la primera de sus tardes. La batucada de la Marcha Mundial de las Mujeres acompañó la entrada a la tribuna del expresidente y senador de la República del Uruguay Pepe Mujica, quien llegó para participar en el panel “Seguimos en lucha: desafíos frente a la ola conservadora y los ataques a la democracia”, junto a la directora del Instituto de Filosofía de Cuba, Georgina Alfonso, y Cindy Wiesner, de Grassroots Global Justice, ambas también de la Marcha Mundial de Mujeres, así como con Víctor Báez, secretario general de la CSA y Cony Oviedo de CONAMURI, Paraguay.

Los integrantes de la mesa hicieron un análisis del avance del neoliberalismo y los desafíos que tienen los pueblos en lucha.

Partiendo de su vasta experiencia, Mujica comenzó admitiendo su obligación de reconocer la diversidad social que caracteriza la composición de la Jornada Continental como proceso y el Encuentro de Montevideo y lo que ello representa ante el desafío de saber conjugar las diferencias para sostener una unidad en la diversidad.
Reconocido como uno de los referentes de la más reciente etapa del progresismo en el continente, expresó que “es importante lo que hacemos y más importantes son los que quedan luego de nosotros”, refiriéndose a la necesidad de que las transformaciones sean sostenidas y crecientes, y no necesariamente dependan de un determinado gobierno de tránsito en el poder.

En su intervención, Mujica hizo alusión al capitalismo como un sistema con la capacidad de generar una cultura egoísta de la que es muy difícil escapar. Por eso, aún cuando un gobierno al llegar al poder con un proyecto de justicia para todos es posible que no logre satisfacer las demandas generadas por esta cultura capitalista.
“El progreso global colectivo de la sociedad es la mayor garantía de felicidad”, expresó, al tiempo que reconoció que la lucha por la soberanía y la independencia son la expresión del viejo grito jacobino por la igualdad.

Son estos los valores que hay que defender, generando herramientas para crear una cultura distinta. No hago apología de la pobreza, dijo, sino de la sobriedad.
Un desafío similar fue planteado por la luchadora norteamericana Cindy Wiesner quien expuso los retos que hoy tienen los sectores progresistas en los Estados Unidos.
“Estamos en lucha contra los supremacistas blancos, contra la misoginia”, expresó, y resaltó que la lucha del pueblo norteamericano está creciendo y es permanente. Sin embargo, todavía no se logra articular una estrategia ante al ascenso de lo que llamó “populismo capitalista”, que expresa la crisis del sistema y ha generado irracionalismo en la sociedad. “Trump se ha convertido en la voz de la antiglobalización, pero nunca ha atacado a la clase capitalista y millonaria. Representa un movimiento blanco nacionalista y fascista. Es un autoritario y su propósito es desestabilizar y desmantelar el aparato estatal, afirmó.

Refiriéndose a la falta de democracia en los Estados Unidos afirmó que el gobierno de Trump no es resultado de un mandato popular debido a las casi tres millones de personas que no votaron o se abstuvieron. “El ochenta porciento de la población no apoya a Trump. Somos la mayoría”, sentenció y agregó que por ese motivo es necesario y urgente luchar por la democracia en los Estados Unidos, a partir del análisis del capitalismo y la articulación de fuerzas con una estrategia común. Para eso, reconoció, los sectores progresistas norteamericanos necesitamos de la solidaridad de América Latina.

Justo sobre la importancia de pensar el sentido de la lucha y estudiar el capitalismo contra el que luchamos habló Georgina Alfonso, quien insistió también en que el Encuentro de Montevideo representa una continuidad de procesos de resistencia anteriores.
Sobre el contexto actual que vive la región, destacó que no se trata de una nueva oleada conservadora, sino de la misma ola imperialista conservadora que no quiere una América Latina emancipada y con justicia social.

“Estamos en un momento importante de conciencia revolucionaria”, expresó, y explicó que ante los desafíos actuales hay que trascender las diferencias entre partidos y movimientos y la costumbre de que el partido mande al movimiento. “Es necesario trabajar juntos. La lucha es mantenernos haciendo poder y gobierno revolucionario y popular”. En ese sentido destacó que espacios como este Encuentro nos sirven para elevar la autoestima popular, para unirnos y sabernos acompañados en la lucha.
“El futuro se construye aquí, hoy, por adelantado. Tenemos que vivir el futuro en nuestras vidas cotidianamente. Somos responsables del futuro que queremos”, finalizó.
Al referirse a Cuba, Gina Alfonso compartió a los participantes un saludo de la isla y expresó que el pueblo cubano no ha renunciado a la Revolución y es mentira que transita hacia el capitalismo. “El pueblo cubano no renuncia a la emancipación, a la soberanía ni a su independencia”, dijo.

Este viernes en el Encuentro de Montevideo se realizarán varios paneles y talleres sobre los ejes identificados en el consenso de La Habana en 2015, cuando, en el primer evento de este proceso de integración que es la Jornada Continental, se identificaron la lucha contra el libre comercio y las transnacionales y la defensa de la democracia, la soberanía y la integración como las banderas de lucha de las organizaciones y movimientos que forman parte de la misma.

Otro importante acontecimiento del día será un homenaje al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, a un año de su desaparición física. El acto servirá también para celebrar el legado y la vida de quien tanto defendió y luchó por la integración de los pueblos de Nuestramérica.

Cobertura Encuentro Montevideo aqui

Convocatória

Encontro Continental pela Democracia e contra o Neoliberalismo

Montevidéu, 16 a 18 de novembro de 2017

Baixo o slogan "Nenhum passo para trás! Nós, povos, continuamos em luta!”, movimentos e organizações sociais e diversas expressões do campo popular da região estamos construindo um processo de articulação e lutas contra a ofensiva dos setores conservadores e do capital no continente. 
Em 2016, mobilizamos ações em dezenas de países que marcaram nossa rearticulação após o Encontro de Havana, onde nos reunimos em novembro de 2015 para comemorar 10 anos da derrota da Área de Livre Comércio das Américas (ALCA). Nesse processo, continuamos a impulsionar nossas resistências e nossas propostas para uma sociedade estruturada sobre os princípios da igualdade, da autodeterminação dos povos, da autonomia das mulheres, das/os trabalhadores, das/os camponeses, dos povos indígenas, com justiça social e ecológica.

Como parte do seguimento dessa Jornada Continental, convocamos para o "Encontro de Montevidéu", que nos permitirá continuar acumulando conhecimentos e saberes sobre o momento vivido na região e no mundo. Queremos aprofundar nossa reflexão sobre como a lógica do capital se apropria da vida das pessoas e dos bens da natureza, a maneira como as grandes corporações e as grandes potências se beneficiam da concentração de riqueza e da exploração das maiorias e sobre como esses poderes se combinam para atacar a democracia e a soberania dos povos.

Queremos compartilhar, conhecer e aprender com as lutas nas quais estamos envolvidos em nossos territórios contra a mercantilização da vida, em resistência às corporações transnacionais, afirmando a democracia e a integração dos povos como nossas respostas. Nosso encontro é para compartilhar nossas experiências de luta e resistência nos territórios, nos locais de trabalho, nas comunidades e nos diversos espaços onde mulheres e homens se apoiam em seu esforço para construir um projeto de justiça, inclusão, tolerância e respeito, reivindicado pelos povos e nações.

Como processo em construção, a "Jornada Continental pela Democracia e contra o Neoliberalismo" em Montevidéu será um momento para aprofundar nossas visões compartilhadas, somar novas vozes e ampliar o protagonismo diverso que representamos. Não temos dúvidas de que, a partir desse encontro, daremos muitos passos em nossa construção como um sujeito político que empreenderá cada vez mais e mais lutas e mobilizações continentais. A solidariedade e o internacionalismo marcarão nossas ações e alianças como povos das Américas e do mundo.

Venham todas e todos para Montevidéu. As organizações sociais uruguaias e o povo de Montevidéu nos convocam a celebrar nossas vitórias, a construir nosso projeto de povo soberano e à ação unitária para a mobilização e a luta.

Nenhum passo para trás! Nós, povos, continuamos em luta!

Para informações sobre inscrições e programação do Encontro de Montevidéu, visitar o site: http://jornadacontinental.org/

Para informações sobre o processo de construção da Jornada Continental pela Democracia e contra o Neoliberalismo:https://seguimosenlucha.wordpress.com/

 

 

 

Lideranças cutistas e dos movimentos sociais participaram na manhã desta terça feira, dia 12 de setembro, em Florianópolis, com o Diretor Adjunto de Relações Internacionais da CUT Nacional, Ariovaldo de Camargo, para tratar da participação na Jornada Continental, em Montevideo-Uruguai, nos dias 16, 17 e 18 de novembro de 2017.

Segundo Ariovaldo, a participação nessa etapa da Jornada Continental, cujas atividades nos vários países iniciaram em 2015, será de suma importância no fortalecimento da solidariedade entre os povos, frente aos ataques à democracia e aos direitos da classe trabalhadora no Brasil, com reflexos nos demais países em desenvolvimento, especialmente da América do Sul. Na programação, está prevista uma grande Marcha no primeiro dia, com a participação de lideranças políticas dos vários países da região.

Anna Julia, Presidenta da CUT SC, informou que a Direção Estadual da CUT se reunirá no dia 27 de setembro e discutirá a participação. Pelas solicitações que estão vindo das várias categorias cutistas do Estado, a CUT SC trabalhará com a meta de cinco ônibus, além dos ônibus já definidos pelos comerciários (FECESC) e pelos bancários (FETEC).

A reunião foi articulada pela Secretária de Políticas Sociais da CUT SC, Elivane Secchi, e contou coma participação de lideranças cutistas e dos movimentos sociais. Das Regionais da CUT, participou o Coordenador da Regional Oeste, Anderson Giacomelli.

“Es indispensable, sobre todo en estos tiempos oscuros en que la derecha avanza, en que Estados Unidos amenaza de nuevo al continente, organizarnos, rearticularnos, y hacer un gran movimiento de todas las fuerzas sociales”, dijo el dirigente Héctor de la Cueva, de la convergencia de organizaciones sociales México Mejor Sin TPP y la Nueva Central de Trabajadores de ese país.

Por eso de la Cueva llama a los movimientos y organizaciones sociales de las Américas a participar en las actividades de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, que tendrán como momento más fuerte el Encuentro de Montevideo, del 16 al 18 de noviembre en esa ciudad capital de Uruguay.

En esta entrevista con el Equipo de Comunicaciones de la Jornada Continental, el representante de México Mejor Sin TPP también consideró que el gobierno de Estados Unidos de Donald Trump genera el gran desafío de defender a los trabajadores migrantes, obligados a salir de sus países por el libre comercio y el neoliberalismo. Trump puede llevar aún más lejos la criminalización y militarización del continente, con el aliento a la derecha de cada país a pasar por encima de derechos y garantías constitucionales, aseguró de la Cueva. Trump “amenaza con una violación masiva de los derechos humanos”, sentenció.

Siguen los llamados y preparativos rumbo a la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo.

El dirigente José Zepeda, del Frente Nacional de los Trabajadores de Nicaragua (FNT), reivindica la identidad latinoamericana y llama a la unidad de los pueblos, como forma de enfrentar las políticas neoliberales y defender la democracia en la región.

En el camino hacia el “Encuentro de Montevideo” (capital de Uruguay) de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, que se realizará del 16 al 18 de noviembre, Zepeda dijo en esta entrevista con el equipo de Comunicación de la Jornada que los pueblos latinoamericanos tienen que “fortalecerse como una Gran Patria”.

Movimientos y organizaciones de América Latina y Caribe realizaran, el 22 de agosto en São Paulo, acto público contra el neoliberalismo, el poder corporativo y por democracia en marco de la Jornada Continental

Movimientos y organizaciones que componen la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo y la Campaña Global por el Desmantelamiento del Poder de las Transnacionales realizaran el acto político “Resistencias de los pueblos contra el Neoliberalismo, el poder corporativo y por Democracia” el día 22 de agosto en São Paulo. El acto hace parte del proceso de movilización de los movimientos sociales del Brasil para el Encuentro de Jornada Continental que tendrá lugar los días 16, 17 y 18 de noviembre en Montevideo – Uruguay y reunirá más de 3 mil personas de diversas organizaciones de los países de la región.

“Este acto sirve para que podamos convocar a todos los brasileños y brasileñas que están en lucha a unificarse con otros movimientos y organizaciones del mundo en el marco del Encuentro en Montevideo, afirmó Rafael Freire, Secretario de Políticas Económica y Desarrollo Sustentable de la CSA sobre el evento.

La actividad publica tuvo por objetivo, también, dar visibilidad a los temas de las violaciones de los derechos promovidas por las empresas multinacionales y los impacto sociales y ambientales que ellas han provocado en Brasil y en la región de América Latina y Caribe, tema de lucha central de la Campaña Global que realizó su primera reunión en el continente los días 22 y 23 con la participación de por lo menos 60 personas.

En la mesa que debatió la necesidad de internacionalización de la lucha brasileña contra las transnacionales y el neoliberalismo y por democracia, la compañera Maria Julia de la Marcha Mundial de las Mujeres ubicó la lucha de las mujeres contra las reformas regresivas del gobierno golpista de Temer en una situación de profundización de las violaciones de derechos en Brasil y en el continente.

La solidaridad al pueblo de Venezuela sigue siendo central a los movimientos de defensa de la democracia. En nombre del Comité brasileño por la Paz en Venezuela, el compañero Lucas Milagres, de ALBA Movimientos, estuvo presente en la misma mesa reforzando la necesidad y la urgencia de una amplia movilización internacional contra la guerra mediática sobre la situación venezolana de violencia extrema por parte de la derecha, así como de los intereses internacionales que rigen el financiamiento de esta derecha por parte del gobierno de EE.UU. de Trump. En este momento la compañera Camila Paula, también de la MMM leyó una carta abierta enviada por compañeras de Venezuela a la comunidad internacional sobre la real situación del conflicto político en el país.

Tras las intervenciones de compañeros y compañeras de diversas organizaciones que hacen parte de este proceso de la Jornada, llamando a la unidad en la lucha contra las políticas neoliberales y sus agentes, las transnacionales, el profesor Ladislau Dowbor cerró el acto hablando de cómo se estructura el poder de estar grandes corporaciones y el mundo.

Entre otros movimientos estuvieron presentes la Vía Campesina, Jubileo Sur Américas, ATALC, Confederación Sindical de las Américas – CSA, Marcha Mundial de las Mujeres, CUT, MAB, UNE, CNTE Espacio Sin Fronteras, ISP, así como representantes de organizaciones de Uruguay, Argentina, Honduras, Ecuador, Colombia, Chile, Nicaragua, Paraguay, Perú, Costa Rica, El Salvador y Haití.

Hacia la Jornada Continental por la Democracia, contra el Neoliberalismo

ACTA dialogó con Rafael Freire, Secretario de Política Económica y Desarrollo Sustentable de la Confederación Sindical de las Américas (CSA)

-¿Qué se proponen con esta iniciativa?

– El Gran Encuentro en Montevideo es continuidad del que hicimos en la Triple Frontera en Noviembre pasado. La idea es que en estos días reunamos en Montevideo a miles de luchadores sociales de nuestra América para debatir, primero, una agenda que tiene que ver con la coyuntura que vivimos en la región, marcada por una fuerte ofensiva conservadora, claramente manifiesta con los gobiernos de derecha en Argentina y Brasil, la crisis en Venezuela a partir de la ofensiva golpista y, a nivel global, con las políticas del imperio con Donald Trump. Luego, tenemos la intensión de elaborar un plan de lucha regional a ser implementado hasta el 2018 de manera de dar respuestas a las demandas de nuestros pueblos. La primera iniciativa que llevamos para proponer es manifestarnos en Buenos Aires contra la cumbre de la OMS a realizarse en diciembre de este año.

-¿La contraofensiva neoliberal comenzó en Brasil?

– Creo que en la región se inició con la elección de Macri en Argentina y su política neoliberal. Lo que tuvimos en Brasil fue un ataque institucional con el golpe contra Dilma que mostró cuál es la agenda neoliberal para este período. En este sentido, la reforma laboral lleva la relación entre patrones y trabajadores al siglo XIX: trabajo intermitente, embarazadas trabajando en lugares insalubres, negociaciones colectivas por fuera de la ley sin pisos de protección, degradación de la seguridad social.

Pero además de estas reformas, promovidas por un congreso con mayoría conservadora y un presidente ilegítítimo, se ven ataques de sectores del sistema judicial que están en concordancia estos intereses. Por eso la condena a Lula a 9 años y seis meses de cárcel e inhabilitación para participar de la vida pública, sin ninguna prueba y sólo con delaciones hechas por empresarios para justificar la condena. Estamos en un momento dificilísimo para la vida de Brasil pero los movimientos estamos resistiendo.

-¿Cómo se puede pensar el escenario institucional, con las coyunturas electorales y la disputas que tenemos que dar como movimientos?

– Esta ola neoliberal, de ataque a la democracia y la instalación de una agenda conservadora que impone solo beneficios para las corporaciones creo que da cuenta que, por muy importante que sean las experiencias electorales y los gobiernos de izquierda y progresistas en la región, han mostrado que es insuficiente porque gobernar en el marco de este sistema capitalista, impone límites. Entonces, para el futuro tenemos que radicalizar un programa de manera de dialogar con la sociedad y poder llevar a cabo cambios más profundos en las estructuras de nuestros Estados. Porque éstos obedecen a la lógica del gran capital, a los grupos financieros y a las grandes empresas, sobre todo a las transnacionales. Creo que el debate electoral que vamos a enfrentar en nuestros países es una disputa real de cambios más profundos en nuestra región y ese debate se dará con una conjunción de luchas sociales, tan masivas e importantes en nuestra región, con una plataforma programática en defensa del cambio. Junto con esto el proceso electoral donde los candidatos garanticen su cumplimiento.

Pero sucede, por lo menos es nuestra experiencia, que cuando presionamos al gobierno “por izquierda” nos acusan de ser funcionales a la derecha Sí, eso es real. Fue uno de los principales desafíos que tuvimos en el movimiento sindical de hacerle señalamientos a los gobiernos sin estar en el marco de los intereses de la derecha. Tuvimos nuestra experiencia en Brasil, ustedes en Argentina, y las experiencias de Uruguay, Ecuador y Bolivia. Creo que debemos aprender de esa experiencia y también creo la ofensiva de la derecha va a enseñar a los gobiernos progresistas presentes y futuros que muchas de nuestras críticas eran acertadas.

-¿Cómo superar entonces estas contradicciones?

– Debemos profundizar una democracia participativa donde nuestro pueblo pueda estar directamente involucrado en las políticas públicas a ser implementadas en nuestros países. La década de los gobiernos progresistas en la región nos enseño que es insuficiente que tengamos gobiernos de izquierda, con compañeros de izquierda que solos y de por sí en esta estructura puedan producir cambios. La mejor sustentación de un gobierno de izquierda es profundizar la democracia participativa.

-¿Cuáles son las bases para acordar una agenda común en la región?

– Primero tener bien en claro cuáles son nuestros enemigos hoy y donde está el poder hoy. El poder está cambiando fuertemente hoy de los estados naciones a los grandes grupos económicos, ya que algunos de estos hoy tienen más capacidad de acción y poder que nuestros Estados. Hay que centrarnos en una resistencia fuerte sobre esto y también en la construcción de un Estado que pueda promover de manera real la inclusión social para hacer efectivo los procesos de cambio.

Por eso, las jornadas de debate van a tener como eje dos puntos centrales: Uno, los temas relacionados con las Transnacionales y los TLCs y el otro acordar puntos programáticos mínimos que nos unifiquen de manera de poder proponernos una ofensiva. Esto, para dialogar con las fuerzas políticas de nuestros países, parlamentarias o que disputan espacios de gobierno locales o nacionales, para que esta agenda pueda ser aplicada.

Además, hay que tener claro que lo que tenemos en la región es una disputa civilizatoria. Es decir, o conseguimos reconstruir un campo de fuerzas unitarias, con un ambiente de lucha común, para disputar valores civilizatorios, o vamos a enfrentarnos a un retroceso histórico en el planeta: más exclusión, más refugiados, más odio y degradación de la democracia. Ese es el rol que tenemos que afrontar, construir la resistencia en América.

Pero también creo que tenemos que tener una mirada más larga. No podemos pensar en disputas solo de un par de años pensando en la ofensiva conservadora que tenemos hoy. Necesitamos alargar la mira y construir una fuerza estratégica de manera de no crear frustraciones. El 2017 es importante, el 2018 es importantísimo pero nuestra lucha por los cambios que nuestros pueblos necesitan es una lucha mucho más larga y debemos prepararnos.

-¿Cómo van a ser las actividades del Gran Encuentro?

– Vamos a instalar carpas, carpas en parques de la ciudad y para desarrollar distintas iniciativas de las organizaciones participantes.

El día 16, la central sindical uruguaya PIT-CNT realizará un paro general desde las 9.00 hasta el medio día y luego va a haber una marcha por las calles de Montevideo que se cierra con un acto. Están invitados a tomar la palabra al ex presidente Lula, a las autoridades del PIT-CNT y a representante de las mujeres campesinas y estudiantes.

Por la tarde vamos a tener dos paneles de expositores en donde primero van a estar los movimientos sociales para debatir la situación política de la región y luego otro con figuras de relevancia continental.

La idea es que tengamos una gran presencia de compañeros y compañeras de toda América, con trabajadores y trabajadoras, movimientos sociales, pueblos originarios, campesinos, ambientalistas, juventud y estudiantes, para lo que ya hay un compromiso sobre todo de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay de movilizar.

La idea es que nosotros y nosotras que luchamos por la democracia contra el neoliberalismo, podamos estar juntos estar juntos compartiendo nuestras experiencias y consolidando una idea de unidad para nuestra América.

* Equipo de comunicación CTA Autónoma

La Confederación de Sindicatos Nacionales de Canadá (CSN) se está preparando para participar en el “Encuentro de Montevideo”, que se hará del 16 al 18 de noviembre en esa ciudad capital uruguaya, en lo que será el punto más alto de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo este año. Se espera la llegada de miles de personas de todas las Américas.

“En este momento en que la derecha está tomando cada vez más poder, pensamos que es muy importante encontrarnos con otros movimientos sociales y discutir las formas, estrategias, para reforzar nuestro proyecto de sociedad, nuestra visión del desarrollo, que está en la Plataforma de Desarrollo de las Américas (PLADA)”, dijo la dirigente Nathalie Guay, de la Confederación de Sindicatos Nacionales (CSN) de Canadá, en entrevista con el equipo de Comunicaciones de la Jornada Continental.

La CSN es parte de la Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA). La PLADA, asimismo, es una herramienta política elaborada por la propia CSA, que detalla la visión alternativa y estratégica del movimiento sindical sobre el desarrollo, construida a partir de un proceso de diálogo interno y con aliados, como organizaciones de mujeres, campesinas y ambientalistas, entre otras. Acceda a la PLADA aquí: http://www.csa-csi.org/

El eje de libre comercio se destaca entre los puntos de mayor interés de la CSN rumbo al Encuentro de Montevideo. Vea video de breve entrevista con Nathalie Guay.

El fascismo en Uruguay nació herido de sangre

“Así como ustedes no se la creyeron acá en Uruguay de que era un determinismo la finalización de libertades, de la libertad sindical, las libertades ciudadanas (en 1973, con el golpe de Estado), nosotros en noviembre y a lo largo de todo este año queremos decir a la derecha, a los neoliberales, que no vamos a claudicar en la defensa de los derechos de los trabajadores, de nuestros pueblos originarios, de las mujeres y del medio ambiente”.

Así se manifestó el martes en Montevideo, capital uruguaya, la secretaria de Política Sindical y Educación de la Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA), Amanda Villatoro, en el acto de conmemoración del 44 aniversario del inicio de la Huelga General contra la Dictadura en el país, realizado en la sede de la central obrera nacional, el PIT-CNT. La ceremonia dio lanzamiento también al Encuentro de Montevideo de la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo, que se hará del 16 al 18 de noviembre.

La Jornada Continental es un proceso de trabajo y movilizaciones que aglutina a los principales movimientos y organizaciones sociales de las Américas desde fines de 2015.

En tanto, a su turno en el acto del martes, el secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala, dijo que “es verdad que la Huelga General no logró tirar abajo a la Dictadura, pero el fascismo en Uruguay nació herido de sangre”. Radio Mundo Real presenta un breve video de la actividad, en la que también habló el dirigente Eduardo Platero, de la Central Nacional de Trabajadores que el 27 de junio de 1973 llamó a la Huelga y encabezó la resistencia al golpe de Estado decretado ese mismo día.